Sueños
Honestamente, me ha pasado de levantarme y no saber bien en dónde estaba. Si era en mi departamento de Londres, en mi casa en el sur o en el deparamento en el que vivía en Buenos Aires antes de irme afuera.
Pero me suele pasar que me despierto y tengo que pensar si es verdad que mi papá ya no esta. Es como si una parte mía se resiste a la verdad de que papá ya no esta y cada día espera ilusamente que no sea cierto. Como si cada nuevo día se renovara la posibilidad de que sea sólo un mal sueño.
Aún siento que lo puedo llamar y que nos ponemos a conversar de la vida, nos reímos, y concluimos que con sus altos y bajos la vida vale la pena.
Hace unos meses tuve un sueño vívido, en el cual papá y yo pactamos que vamos a encontrarnos en sueños, que él ahi va a estar siempre para conversar conmigo. Siempre, como el me decía.
Los artilugios de la mente son sorprendentes.
Lei por ahi que cuando un mal pensamiento te asalta tenés que cambiarlo por uno bueno. Tengo un "set de emergencia", la mayoría son recuerdos de abrazos y charlas. Y también esta en ese set una de las últimas veces que miramos televisión con papá. Fue en su cama, me tiré a su lado, le tomé la mano y lo abracé poniendo mi cabeza en su pecho mientras conversábamos y mirábamos las noticias. Podía escuchar su traicionero corazón. No había reparado por entonces que nos gustaba darnos la mano. Cuando murió, apenas pude llegar a su lado en julio pasado, lo primero que hice fue tomarle la mano.
Te extraño papá. Espero charlar con vos en mis sueños esta noche.

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