Back in black

Hoy mi papá cumpliría 70 años. La ironía de la vida hizo que a pesar de que quise volver a Argentina para estar más cerca de mi familia, su corazón no llegara al día de hoy.
Por la mañana del primer cumpleaños sin él, mi hermano y yo anduvimos más desencajados que de costumbre y encendimos la Ford 100 de Papá. Su ruido, y el olor característico del aire del caño de escape, me trajeron a la mente muchos recuerdos hermosos. Las esperas en el comedor, mirando por la ventana en la frías mañanas patagónicas a que el líquido descongelante hiciera efecto para subirnos y llevarnos a la escuela. Ver a Papá colocar estratégicamente la camioneta en la puerta de salida de la casa para evitarnos cualquier contacto con "la helada" matinal. Tantas cosas se me vienen a la mente de los desayunos en familia, esos momentos tan únicos de nuestra familia. El ruido de los zapatos de taco de mi mamá, vestida de trajecito, muy prolija y perfumada. Los llamados de la nonna para coordinar nuestro cuidado. Todo mezclado en un sólo hermoso y evidentemente inolvidable recuerdo.

Un tsunami ha pasado por mi vida y la de mi familia en 2012. El 20 de enero me tomé un avión desde Londres a Buenos Aires pensando que volvía a armar una familia como la mía pero con mi ex marido. En cuestión de escasos 2 meses todo cambió radicalmente y me quedé en un departamento que yo no había elegido, completamente sola y siendo atacada por el más frío, malvado e imprevisible -en partes iguales- desdén. Simplemente hay cosas que no se hacen. A nadie. Otra ironía que se me hace vívida cuando encuentro en el "necessaire" de mi cartera las pastillitas de ácido fólico que me había recomendado la médica inglesa en Enero. Nada prevía lo sucedido pero asi pasó. Tampoco nadie pudo imaginar hace un año que iba a ser el último cumpleaños de papá. Pero así de intempestiva es la vida misma. A veces para bien y a veces para mal.

Cuando uno es sacudido por el dolor y la tristeza de no poder conversar más con tu viejo, con quien te amó incondicionalmente desde incluso antes de tu propia existencia. Cuando ves el dolor a flor de piel en las personas que amás profundamente. Cuando la extrañeza supera la imaginación. Simplemente se te aclaran algunas ideas. O más bien se te asientan porque cuando uno se cría y educa en el amor, realmente algunas ideas son fundantes en tu persona.

La vida se compone de las experiencias que uno cosecha desde que empieza este camino, de los valores recibidos y aprehendidos de los padres y de su entorno más cercano. Son las elecciones y las acciones las que nos definen como personas. Y son resistentes a cualquier tsunami.

Brindo por vos papá, por tu legado, por la familia que somos. Inalterables.

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